La vida y un sueño

Por un instante y enfrente de mi una imagen conmovió todo mi ser, mi corazón por un instante dejo de latir, mi alma inspiro profundo, mi interior sonrió. . . . . . eran dos viejitos (sus pelos mostraban ya, cada sufrimiento de esta vida)
Sus manos entrelazadas, unidas con fuerza y firmeza hicieron imaginarme la pasión, la unión y es que dos manos entrelazadas forman el equilibrio de una pareja.
La sinceridad, la honestidad mutua, el respeto, la confianza, la seguridad, el amor. . . . cuantos pilares en una relación. . . . .
Ellos quizás desde jóvenes juntos, nacimientos de hijos y de nietos, poco dinero en el hogar, finales de mes, quizás de año, muertes, familiares enfermos, discusiones, enfados, regañinas, quizás intento de desconfianza. . . . quien sabe tal vez de infidelidad. . .
Día a día con mucho esfuerzo y sacrificio, se sujetan las columnas con la base del dialogo, de la paciencia, de la tolerancia, del amor que se deben profesar, se pasan baches, crisis. . . . pero ¿Qué es lo que queda al final?
Pues la vida es un camino, por donde mucha gente pasa, en el nuestro sendero gente de instantes que no nos dirán nada, alguno se quedará a caminar un rato a nuestro lado (quizás pase sin pena ni gloria) otros, muchos, nos dejarán pequeñas enseñanzas de vida.
Tal vez alguno camine junto a nosotros durante años, incluso durante toda nuestra vida, compartirá con nosotros momentos dulces y salados.
Pero esa persona es parte de lo que al final nos queda, su gesto de aliento en nuestro último suspiro, su lágrima recorriendo el rostro arrugadito, su pelo canoso, tus ojos tristes, su alma infinita.
Eso es lo que nos llevaremos con nosotros, su amor, su dulzura, su calidez, nuestros últimos paseos de la mano, su comprensión sin limites.
Claro que habrá habido momentos malos, feos, que habrán hecho daño, pero eso es la vida, nuestro camino, pero lo que importa es que cuando lleguemos al final de él, esa persona siga ahí y a pesar de todo nos hayamos querido, sabiendo querernos.
Cada uno de nosotros llora, ama, grita, sufre, tiene sus manías, sus ataques de egocentrismo y de sabiduria, pero en el fondo tan solo somos almas perdidas que buscan un poco de comprensión bajo el cielo infinito, bajo un mar de estrellas, bajo un manto de mimos.
Esas manos, simbolizan todo y nada, al final se irán, él cerrara sus ojos, ella gritara y es su último suspiro el pronunciara un "Te amo"
Porque dos manos unidas con fuerza nada las separa, porque como en todo la constancia supera las barreras, por que él camino tiene piedras pero si te sujetas no caes, y cuando lo haces una mano te ayuda a ponerte en pie.
Porque decía Shakespeare "Estamos hechos de la misma materia que los sueños y nuestra pequeña vida termina durmiendo. " que mejor que nuestro último sueño este al lado de quien amamos.



estrellas-en-mi-jardin dijo
Me encanto, es verdad lo que dices "que somos almas perdidas que buscan un poco de comprensión". Pero yo he descubierto algo....( acercate que te lo digo al oido ) tambien somos almas que buscamos la liberación, y unos nos podemos ayular a otros, sssshhhhh, que no nos oigan aquellos que intentan todo lo contrario, vivir y trabajar para el materialismo.
Un saludo y gracias por tú visita.
9 Marzo 2007 | 04:15 PM