Mi niña, descansa en paz
Para mi eras como mi niña, la hija que no he tenido aún, fue un
regalo inmenso que llegases a mi vida.
Querida compañera:
Siempre estabas ahí, jugabamos, veíamos la tele juntas, cuando me mude de ciudad tú eras todo mi familia. Sabes Dios cuantas veces te habre aburrido durante horas contandote lo incomprendida que me sentía por el mundo. Y tú ahí agazapada junto a mi mientras te tocaba las orejitas puntiagudas, incluso me lamias los dedos, quien sabes sí entendías todo lo que yo te quería contar.
Compartímos tus bebes, los cuidabamos juntas, yo les llevaba al medico, tú les dabas de comer, yo les daba el medicamento, tú los bañabas. Incluso tú último parto lo presencie, has compartido tantas cosas conmigo, te quiero tanto.
Hoy he sufrido mucho por tú útlimo viaje, ayer te pusistes un poco malita y yo no sabía que hacerte, he estado toda la noche levantandome a mirar que tal estabas, no podía conciliar el sueño pensando que te pasaría algo.
Y las peors noticias han llegado, no podía hacer casi nada pero me dieron un últimatum si superabas las siguientes 24h podrías salvarte. Te trage a casa, te puse mantitas, te di la comida con geringilla y el agua tambien pero empezaste a mover las piernecitas, y luego a ladear la cabecita, me asuste.
Llame corriendo a urgencias y me explico que te llevase allí pero cuando te cogí para llevarte chillabas y cuando llegamos tú cara de agotamiento denotaban que era el último viaje en el que te había acompañado y que ahora viajarías tú sola.
Me despedí de ti dandote un gran beso en la frente y agradeciendote estos 4 años y 16 días que estuvistes a mí lado. Cerrastes los ojitos y movistes la cabeza, tal vez un acto reflejo, pero quise creer que tú tambien agradecías esta compañía tan breve pero tan intensa que tuvimos las dos.
Me enseñastes muchas cosas, a ver el mundo mucho más a ras de suelo, a comprender que dabas a mor sin recibir nada a cambio tan solo comidita y abrazos de vez en cuando. Sabías escuchar como nadie y eso me hizo reflexionar muchas veces.
Mientras estabamos en casa encendí una vela quizás para guiar tú alma, espero que allí donde estes te acuerdes de mi yo seguro nunca podre olvidarte. Ya que cada lágrima mía era un beso que nunca más podré darte. TE QUIERO como sí hubieses sido mi hija, la que nunca fue tú madre pero te quiso como tal.
A mi conejita de angora, descanse en paz



estrellaverde dijo
Me ha llegado al alma, que bonito y a la vez triste, pero ella estuvo todo el tiempo que pudo a tu lado, te hizo compañia, como tú se lo hiciste a ella, en sus ultimos minutos de vida, fueron buenos momentos pasados a su lado, ella era una amiga, siempre a tu lado.
Me gusto mucho, la historia, cuando se muere un animal de compañia, te da una pena, y no quieres más, pero se pasará y tendrás otro pronto.
Besos
28 Mayo 2007 | 09:21 PM